Veo las cosas como soy

En el fascinante mundo del Eneagrama, una de las premisas fundamentales es que “Vemos las cosas no como son, sino como somos”. Esta afirmación encapsula la idea de que nuestra percepción del mundo está intrínsecamente ligada a nuestra personalidad y la forma en que experimentamos la vida.

Cada tipo de personalidad tiene su propia manera de ver el mundo. Veamos ejemplos de cómo los tipos más comunes del Eneagrama pueden percibir la realidad:

El Perfeccionista (Tipo 1): Ven el mundo a través del prisma del perfeccionismo y la moralidad. Tienden a ser críticos y a ver las imperfecciones en su entorno.

El Ayudador (Tipo 2): Ven el mundo como un lugar donde pueden dar amor y apoyo a los demás. Su enfoque está en ayudar y cuidar de los demás.

El Triunfador (Tipo 3): Ven el mundo como un escenario para el éxito y el logro. Su perspectiva se centra en la búsqueda de reconocimiento y éxito.

El Individualista (Tipo 4): Ven el mundo como un lugar de belleza y profundidad emocional. Se concentran en la expresión de su singularidad.

El Observador (Tipo 5): Ven el mundo como un lugar lleno de conocimiento y datos. Son observadores minuciosos y analíticos.

El Escéptico (Tipo 6): Ven el mundo desde una perspectiva de preocupación y miedo. Suelen ser cautelosos y ansiosos.

El Entusiasta (Tipo 7): Ven el mundo como un lugar lleno de posibilidades y aventuras. Tienen una perspectiva optimista y buscan experiencias emocionantes.

El Desafiante (Tipo 8): Ven el mundo como un lugar para tomar el control y liderar. Su enfoque se centra en el poder y la autoridad.

El Pacificador (Tipo 9): Ven el mundo como un lugar donde se busca la armonía y la evitación del conflicto. Suelen ser conciliadores y pacíficos.

Conclusión:

En resumen, el Eneagrama nos enseña que nuestra percepción del mundo está profundamente arraigada en quiénes somos como individuos. Al explorar y comprender nuestra propia personalidad, podemos desafiar nuestras limitaciones perceptuales y enriquecer nuestra visión del mundo. El autoconocimiento es el primer paso en nuestro viaje hacia un mayor entendimiento y crecimiento personal.